viernes, 2 de junio de 2006

Majadera descripción del dolor. Parte I


Escuchó un sonido no habitual, pero dentro de la habitación, luego escuchó muchos dentro de una sola habitación que era la suya. Paso un momento y logró entender que no eran, que no habia nada, más que él y sus viejos muebles que su vieja madre le habia traido en su viejo auto; lo demás solo lo imaginó, decidió imaginarlo para distraer, de lo que se empeñaba en invadir, el dolor que sentía por haber cerrado aquellos ojos, y por no haber mirado atrás, aun no se convencia del todo, aun no se convencía de estar parado frente a una puerta observando una habitación vacía, aun no se convencia de estar parado frente a una puerta que mostraba su vida misma, su vida misma que era como su habitación misma, vacias las dos.
El teléfono suena, decide no contestar, la grabadora porfía, su voz era inconfundible, como sus pestañas largas. Se notaba aturdida, o quiza era él el aturdido y quería no estarlo más y que fuera otro diferente, que fuera ella. De pronto un calor invadió su cuerpo, sintió que los ojos lograban abrirse y apreciar que si habia luz en el lugar, que sus pies respondian cuando quizo caminar, correr y lanzarse, responder lo que creyó perdido, disipo el temor, disipó el temor?
Estaba alli, con su voz acariciando el momento, con sus manos secando lagrimas, con sus brazos estrechando un cuerpo agotado, estaba alli y no se iria, y ahora por fin encontraba el soplo que necesitaba aspirar, para continuar y saberse vivo..