Antes de esbozar las irreverentes ideas que por estos días de REcogimiento intentan penetrar mi duramadre, es preciso que adentre a mis amados lectores en algunos términos utilizados.
En primer lugar entiéndase seminarista como aquel pobre humano por no decir mierda de persona, y guardar con el protocolo, que ha ingresado por aquel llamado supremo de su vocación.. donde se preguntaran ustedes ?.. si .. al seminario para convertirse en sacerdote.
Pues teniendo esta Keyword tatuada en nuestro cerebro, apronten sus iris para posarlas en las siguientes aseveraciones que me propongo crear.
Quizá suene aventurero y hasta inicuo para aquellas retinas cautas e impías que se sitúen en este espacio de laborioso trabajo literario, pues aún así he de expresar mis profundas creencias albergadas ya en lo mas hondo de mi espíritu ( el cual por cierto bien a mal traer tengo ultimamente).
Es acaso reprochable que un seminarista peque de inocente al confiar de estómago al piso, en que su vocación le librara de aquellas tentaciones que el placer carnal trae consigo. Pues sí, es reprochable mis amigos, Cómo es posible que no crucen por sus beatas mentes aquel hecho, aquella situación eréctil, aquella húmeda circunstancia en que la tentación tome posesión de sus fisonomías veleidosas y a la fuerza sacro santos templos de la oración?.. es acaso una forma ruin de ensordecer al niño?.. quiero decir al órgano reproductor masculino?.. es acaso cortarle las alas a la polilla?.. perdón me refiero a la vía de evacuación orgásmica femenina..
Es que acaso clítoris y pene no merecen libertad?.. mis amigos ya lo creo que sí.. y si me abandero por esta causa no es más.. sino por mi creencia férrea.. mi pasión incorruptible.. mi plena fe.. en que la sexualidad es más que un aspecto de nuestra humanidad.. No señor.. es un regalo de Dios.. un obsequio de los santos.. una profesía divina.. un mandato del Edén.. llámenlo como quieran pero según mi parecer.. resulta irrenunciable.. pues es un derecho. y más que un derecho UN DEBER.
Cómo es posible dudar de tamaña realidad, si hasta nuestros infantes gozan con el jugueteo de sus genitales.. ah pero son tonterías de lactantes dirán algunos queriendo denostar esta palpable situación. Basta ya de eufemismos mediocres para algo tan puro y flagrante como es el toqueteo perpetuo. Sí señor, perpetuo, porque ni los curas me vendrán a negar a mí, que cuando a una monjita se le ve el pezón, aquel elemento colgante entre sus extremidades inferiores comienza a reaccionar.. y sí.. requerirá la ayuda de la nunca bien ponderada Manuela Palma. Es esto condenable me pregunto nuevamente?.. que va.. dejemos que las manitas que Dios nos dio exploren el templo de oración, que pulan cada imperfección, que abran las ventanas del templo quizá.. o bien que tomen aquel pilar y lo sacudan.. Si dependiendo del cristal bajo el cual se mira.. al final termina siendo un acto de fe
Amén
1 huellas:
XD
ahi niño , pero ke risa loque haz escrito XD
en este momento tengo un dolor de cabeza , enorme
y t eposteo , pa ketengas mi link , pero no me analizes oka??
chau
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